
Se produce cuando los bordes laterales de la lámina ungueal se clavan en las partes blandas del dedo. Suele agregarse infección bacteriana e inflamación, y puede ser muy incapacitante.
Este procedimiento se puede realizar con anestésico en caso de mucho dolor. Al retirar la espícula (zona clavada), remite la inflamación y la molestia.


